Manual y premeditado

Me interesa el dibujo, el reciclaje, la costura y sobre todo el dar una oportunidad a esos materiales in-servibles que todos tenemos por casa

jueves, 16 de abril de 2020

Cuaderno nacido de una carpeta

No hay un sitio donde comprar un cuaderno con todos los comercios cerrados pero mi hijo necesita papel tanto para hacer los deberes como para dibujar (que para él es absolutamente necesario). Así que con una carpeta de congresos que no sé cómo llegó a mí y unas argollas que tengo en casa he hecho un cuaderno DIY.
No tiene mucho misterio, he cortado la parte delantera y la trasera y con el taladro de papel le he puesto las perforaciones a la misma distancia que los folios que también he taladrado.
Luego le he puesto las argollas y he redondeado las esquinas porque eran bastante cortantes. Tiene una goma que he mantenido para dejar cerrado el cuaderno.
Bueno, pues eso, que más vale maña que fuerza y que cuando hay un contratiempo hay que buscar la manera de darle la vuelta.
Os dejo el resultado funal y los "materiales".




domingo, 5 de abril de 2020

Pendientes reciclados

En estos días de confinamiento podemos echar un vistazo a los materiales que tenemos para darles una vuelta. En esta ocasión he reutilizado un trozo de cuero de un antiguo bolso que se me rompió y las cuentas tipo Pandora.
Los materiales son: el trozo de cuero, las cuentas, dos eslabones y dos colgantes de pendiente.
El material que he usado: un soporte de corte con el que también mido, un cúter circular o tijera (en este caso yo tengo un trozo de cuero delgado) y una chincheta para hacer los agujeros.


Hacemos cuatro tiras finas cuya anchura no debe ser mayor a la anchura del agujero de la cuenta.


Luego cortamos dos de ellas a 6cm y las otras a 8cm, aunque si queremos que sean más largos podemos añadir 2cm más.


En los extremos de las tiras hacemos un pequeño agujero con la chincheta (yo no tengo punzones) para luego pasar los eslabones.


Pasamos el eslabón primero por la tira larga, luego la corta y ensartamos la cuenta para cerrar formando una especie de lágrima. Es eslabón es bastante blando y no hace falta una pinza especial para abrirlo y cerrarlo después.


Y por último ponemos el enganche de pendiente que más nos guste. Yo suelo utilizar estos que se cierran porque me parecen más seguros y se me enredan menos en el pelo.


Y en menos de diez minutos tenemos unos pendientes muy resultones. Si tenemos más cuentas podemos ir intercambiándolas y tener pares de pendientes diferentes.